En resumen
- Antes de perfumar, ventila: un armario que huele a cerrado no se arregla tapando el olor.
- Guarda la ropa limpia y del todo seca: la humedad es la que acaba oliendo a cerrado.
- Un ambientador sólido colgado entre la ropa o dentro del cajón perfuma en frío y de forma constante.
- Para la ropa de cama funcionan mejor los aromas limpios y suaves, como Flores de Algodón.
Por qué un armario acaba oliendo a cerrado
Un armario es un espacio sin apenas circulación de aire. Si además se guarda ropa que no está del todo seca, o se abre poco, el olor a cerrado aparece solo. Por eso el primer paso no es perfumar, sino dejar que el armario respire.
Antes de perfumar: orden y aire
- 01
Ábrelo y ventila
Deja puertas y cajones abiertos un rato, a ser posible con la ventana de la habitación abierta.
- 02
Saca lo que no uses
Un armario muy lleno no deja circular el aire. Aprovecha para apartar lo de otra temporada.
- 03
Guarda la ropa seca
Nunca guardes ropa recién planchada o tendida que aún conserve humedad.
- 04
Limpia las baldas
Un paño apenas húmedo y dejar secar bien antes de volver a colocar la ropa.
Cómo perfumar el armario
La forma más sencilla es un ambientador sólido: una pieza de cera perfumada que se cuelga de una percha y suelta aroma en frío, sin encender nada.
- Cuélgalo en la parte central del armario, entre la ropa, mejor que pegado a una pared.
- En armarios grandes, uno a cada lado funciona mejor que uno solo.
- Si la ropa es delicada o de colores claros, que no quede en contacto directo con la cera.

Cajones y ropa de cama
En un cajón el aroma se concentra más, así que basta con una pieza. Déjala en una esquina, dentro de su bolsita, para que no toque directamente la ropa.
Para el cajón de las sábanas apetece un olor a limpio: Flores de Algodón recuerda a la ropa recién lavada y tendida al sol. Si prefieres algo más fresco, Jardín de Mañana aporta un punto verde y cítrico.
Otros rincones que se agradecen
- El armario de los abrigos de la entrada.
- El zapatero, donde un aroma fresco ayuda más que uno dulce.
- La balda del baño o el mueble de las toallas.
- Una maleta antes de un viaje, o al guardarla después.



